martes, 26 de octubre de 2010

Diario de una invasión Zombie, De J. L. Bourne; Por Manuel Carlos León Rivera

El inicio de esta novela se inició en el propio blog de J.L.Bourne que, viendo el boom que desencadenó con sus progresivas entradas, terminó por convertirse en novela, haciéndose un hueco entre los mejores del género de terror apocalíptico que haya tenido el placer de leer.

Tras abandonar la serie literaria de David Wellinghton, decidí enfrascarme en otra historia de zombies, sí, otra historia, de esas que más o menos crees saberlo todo ya: supervivencia de personajes, estilo de vida, modo de racionamiento de suministros, suspense… toda esa amalgama de sensaciones e ideas que tan pulidas están a día de hoy. Pero aun así, sabiendo esto, decidí abrir por la primera página de ese libro que nuestro amigo marine Bourne (no, no penséis en Matt Damon, ese era espía, no marine), tuvo la amabilidad de escribir para un lector difícil como yo.

Me adentré en los primeros retazos de la historia como un mapache asustado, poniendo los escudos deflectores para no salir herido ante el primer destello de deja vú que pudieran sugerirme las primeras palabras que iban entrando por mi retina como fuego que aún no quema. Traté de escudriñar cada esquina de la historia, releer las letras que bailaban por si me había dejado algo atrás que no encajase, buscar la incongruencia, el efecto airbag que te hace detener antes de que continúes y mueras de aburrimiento. Nunca llegó esa sensación. Cada retazo, cada palabra, cada minuto que pasaba delante de esta obra maestra no me dejó sin aliento, quería más, adentrarme en la mente de nuestro protagonista y decirle que lo estaba haciendo bien, que yo haría lo mismo.

Esto es una historia real de zombies, realidad que duele y con momentos de calidad que compiten con una película Blue-Ray. Nuestro personaje principal anota sus vivencias y nos las muestra en forma de diario, una descripción en primera persona contundente que nos sumerge como un submarino nuclear en una profunda recreación apocalíptica digna de un holocausto zombie. Terrible y maravilloso.

Acorde con la temática militar, Bourne nos propone un contexto donde la supervivencia se asocia fuertemente con la preparación física y el ingenio propios del ejército americano, además de unos especialistas en diversos campos cuya importancia será crucial en el desarrollo de la historia.

Para los amantes de la supervivencia y el tecno-apocalipsis, esta novela es un punto de inflexión para esa monotonía que comienza a hacer mella en los seguidores del género y particularmente recomendable aunque no seas un zombiecida que busque la sangre y el sexo gratuito.

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